¿NECESITO TERAPIA?
La salud mental es un tema que, afortunadamente, cada vez (pre)ocupa más a nuestra sociedad, pero muchas personas tardan años en decidirse a acudir a un psicólogo a pesar de que esa es la única salida que tendrían a su sufrimiento emocional. Según los estudios, el promedio de tiempo que pasa desde que una persona detecta síntomas emocionales significativos hasta que busca ayuda profesional puede ser de entre 5 y 7 años. ¡Es una barbaridad! ¿Tardamos entre 5 y 7 años en acudir al dentista cuando nos duele una muela? Millones de personas (sobre)viven con problemas que podrían aliviarse significativamente si tuvieran el apoyo adecuado.
¿Por qué tardamos tanto en buscar ayuda psicológica?
Existen varios factores que contribuyen a esta demora:
- Estigma social: A pesar de los avances, aún hay quienes consideran que acudir a terapia es una señal de debilidad o de incapacidad para manejar los problemas por uno mismo.
- Normalización del malestar: Muchas veces, las personas creen que sentirse tristes, ansiosos o emocionalmente agotados es “normal” o que “es parte de la vida”. Esto les lleva a ignorar las señales de que algo no va bien en sus vidas o en la gestión de sus problemas.
- Falta de información: Algunas personas no saben exactamente en qué consiste la terapia ni qué beneficios pueden obtener de ella. Otras creen que su problema no es “lo suficientemente grave”.
- Coste y accesibilidad: El tiempo y el dinero pueden ser barreras importantes. Sin embargo, es crucial entender que invertir en terapia es invertir en bienestar y calidad de vida. Si estás aquí significa que tú ya estás invirtiendo en tu salud emocional. Consumir contenido de alta calidad sobre salud mental es una gran ayuda para encontrar alivio al malestar emocional.
Señales de que es momento de pedir ayuda
Presta atención a estas señales; podrían indicar que ha llegado el momento de pedir ayuda profesional. Pero ten en cuenta que lo más importante no es la magnitud de los problemas, sino el impacto que tienen en tu bienestar y tu vida diaria:
- Emociones desbordantes y persistentes: La tristeza, la ansiedad o la irritabilidad constante pueden ser señales de que algo no está funcionando bien. Si estas emociones duran semanas o meses, y te resultan difíciles de manejar, la terapia puede ayudarte a entender su origen y a encontrar estrategias para gestionarlas.
- Problemas en las relaciones: Las relaciones humanas pueden ser una fuente de alegría, pero también de conflicto y estrés. Si te encuentras atrapado en discusiones frecuentes, dificultades para comunicarte o sientes una desconexión emocional con las personas cercanas, puede ser útil explorar estos problemas en terapia.
- Cambios significativos en el sueño o el apetito: El insomnio, la dificultad para despertarte o dormir en exceso pueden ser síntomas de problemas emocionales subyacentes. Cambios repentinos en el apetito, ya sea comer demasiado o perder el interés en la comida, también pueden ser señales de que algo no va bien.
- Falta de interés o disfrute en las actividades diarias: Si notas que las cosas que antes te hacían feliz ya no te interesan o no te generan placer, esto podría ser un indicio de depresión u otro problema emocional. La apatía prolongada puede afectar no solo tu estado de ánimo, sino también tu productividad y tus relaciones personales.
- Dificultad para manejar el estrés o los cambios: Todos tenemos estrés en algún momento, pero si te sientes constantemente abrumado, incapaz de relajarte o de hacer frente a las dificultades o retos del día a día, es un buen momento para considerar la terapia. Esto es especialmente relevante si estás pasando por cambios importantes en la vida, como una ruptura, un cambio de trabajo o una pérdida.
- Conductas o pensamientos autodestructivos: Si has tenido pensamientos de autolesión, suicidio o una visión negativa extrema de tu vida, buscar ayuda inmediata es esencial. La terapia ofrece un espacio seguro para explorar estos sentimientos y construir herramientas que te permitan afrontar el dolor de manera saludable.
- Uso excesivo de conductas o sustancias para evitar emociones: Algunas personas recurren al alcohol, la comida, el trabajo o las redes sociales como forma de anestesiar el dolor emocional. Si notas que dependes de estas conductas para sobrellevar el día, un psicólogo puede ayudarte a identificar las causas subyacentes y trabajar en alternativas más saludables.
- Dificultad para tomar decisiones o enfrentarte a los problemas: Si te sientes paralizado frente a situaciones que antes manejabas con facilidad, o si te cuesta tomar decisiones importantes, la terapia puede proporcionarte claridad y orientación.
- Repetición de patrones negativos: Muchas personas se encuentran atrapadas en ciclos de comportamiento que les causan daño, como involucrarse repetidamente en relaciones tóxicas o sabotear oportunidades.
- Sensación de vacío o falta de propósito: Si sientes que la vida carece de sentido, que estás atrapado en una rutina sin motivación o dirección, hablar con un psicólogo puede ser el primer paso para redescubrir tus metas, tu propósito y tus deseos.
Buscar ayuda psicológica no es una señal de debilidad, sino de fortaleza y autocuidado. Los psicólogos están capacitados para ayudarte a comprender tus emociones, romper patrones negativos y construir una vida más plena.
Si te identificas con alguna de estas señales, no lo dudes: contacta con un profesional. Puedes agendar una cita con un psicólogo de nuestro equipo. Ofrecemos atención presencial en mataró (Barcelona) y online. También puedes explicar tu problema al Psicólogo Asesor y te diremos si tu problema es susceptible de ser tratado con terapia psicológica o necesitas algún otro recurso.
Recuerda: tu bienestar emocional es tan importante como tu salud física. Dar el primer paso puede marcar la diferencia en tu vida. No estás solo, estamos aquí para ayudarte.