El Efecto Benjamin Franklin
El Efecto Benjamin Franklin: por qué hacer un favor a alguien hace que le gustes más
El Efecto Benjamin Franklin es un fenómeno psicológico que revela algo sorprendente: pedir un favor puede hacer que una persona sienta más afinidad hacia ti. Aunque lo intuitivo parece ser lo contrario —hacer tú un favor para caer bien—, la ciencia demuestra que cuando alguien nos ayuda, tiende a percibirnos de forma más positiva.
Este efecto lleva el nombre del político y científico Benjamin Franklin, quien relató cómo logró ganarse a un rival simplemente pidiéndole prestado un libro. A partir de ese pequeño gesto, la relación cambió por completo: el rival comenzó a tratarlo con respeto y cercanía.
Décadas después, la psicología confirmó que Franklin tenía razón.
Por qué funciona el Efecto Benjamin Franklin
Investigaciones clásicas, como el estudio de Jecker y Landy (1969), demostraron que las personas que realizan un pequeño favor hacia alguien desarrollan actitudes más favorables hacia esa persona que quienes reciben la ayuda.
La explicación es sencilla: El cerebro busca coherencia interna.
Cuando hacemos algo positivo por alguien, tendemos a justificar ese gesto pensando:
“Debe importarme de algún modo, porque si no, no habría hecho esto.”
Así, el favor se convierte en una forma de reforzar el vínculo emocional:
- Aumenta la cercanía
- Mejora la percepción del otro
- Favorece la conexión interpersonal
Ejemplos del efecto en la vida cotidiana
Este fenómeno aparece en muchas situaciones comunes:
- Cuando un compañero te aclara una duda y, desde entonces, te trata con más amabilidad
- Cuando pides un pequeño favor y la relación deja de ser fría
- Cuando alguien que mantenía distancia empieza a mostrarse más abierto tras un gesto mínimo
- Cuando ayudar a alguien o pedir ayuda fortalece el vínculo
Los favores activan sensaciones de utilidad, cooperación y pertenencia, elementos clave en la construcción de relaciones sanas.
Señales de que el efecto está ocurriendo
Es posible identificarlo cuando:
- Una persona antes distante inicia más conversaciones
- Quien te hizo un favor se muestra más disponible
- Tú te sientes más cercano a alguien después de haberle ayudado
- Notas un cambio positivo tras un gesto muy pequeño
No es magia: es psicología de la conexión humana.
La técnica aplicada: pedir microayudas
Una manera práctica de aprovechar este efecto —sin manipulación ni presión, desde la autenticidad— es pedir microayudas: favores pequeños, sencillos y no invasivos.
Por ejemplo:
- Pedir una recomendación
- Preguntar una opinión
- Solicitar un consejo breve
Pedir ayuda no te resta valor. Te humaniza.
Invita al otro a sentirse útil y a participar de tu mundo.
Esta pequeña vulnerabilidad facilita la cercanía, reduce tensiones y despierta empatía. Permite que el vínculo se vuelva más equilibrado y natural.
En Psicovirtual te ofrecemos herramientas prácticas y acompañamiento terapéutico para mejorar tu vida emocional y tus relaciones personales.
